Y en la otra vida Cap 11 
“La búsqueda”
Elliot parecía preocupado, me estaba explicando muy dificultosamente lo sucedido puesto que cada dos palabras le reclamaba información sobre su paradero.
Solo pensar que el colgara el teléfono sin saber donde buscarlos me partía el alma, me dejaba loco, eso no podía suceder.
_ Por favor Elliot, dime donde estáis, necesito verla, lo necesito, ella para mi es el aire, sin ella moriré, estoy seguro, tu no lo entiendes, pero debemos estar juntos, debemos…_ le suplicaba entre lagrimas y congoja
_ Lo se, y créeme que me gustaría ayudarte, pero no puedo Mike, es complicado, las cosas se torcieron y ahora no podemos retroceder_
_ ¿De que demonios estas hablando?, dime donde esta tu hermana ahora mismo Elliot_ le dije sin saber de donde sacaba la fuerza en mi tono de voz
_ Esta bien, te explicare hasta donde puedo contarte, pero debes ser paciente y escuchar hasta el final_
Se quedo callado esperando un asentimiento por mi parte, y aunque sabia que no podría hacerlo, le dije que si, que escucharía calmado
_ Hace unos días, mis padres discutieron con mi hermana, no llegue a escuchar el principio de la discusión, por lo tanto no se muy bien que la desencadeno, lo que si se, es que discutían en si debíamos quedarnos aquí o no, al parecer mis padres intentaban convencer a Sam que lo mejor era irnos, que ella estaría mejor y que todo se solucionaría, esas ultimas palabras me dejaron pensativo, no sabia que era lo que había que solucionar y al preguntárselo a mi hermana al día siguiente me dijo que no me metiera en cosa de mayores, y que al final ella había recapacitado y que había decidido que mis padres tenían razón, que lo mejor era que nos fuésemos. Te puedo decir que estaba destrozada con la idea de marcharnos, aunque algún extraño motivo la lleva a hacer esto, eso no te lo puedo contar porque ni yo lo se.  Luego llego el viaje de preparación, ese que hicimos mis padres y yo, Sam decidió no venir con nosotros, porque según ella quería despedirse de ti antes y mis padres no le pusieron objeciones, saben lo que esta sufriendo con esta partida. Fue cuando vinimos que os vimos en casa, ¿te acuerdas? Creo que Sam estaba tan nerviosa ese día porque no quería que mis padres te contaran sobre nuestro viaje, no se. Al día siguiente vino de una cita que supuestamente tenía contigo, yo la esperaba ansioso porque sabía que vuestro encuentro era para decirte que nos íbamos. Cuando la vi aparecer me dejo muy preocupado, ella venia llorando y decía que tu no habías aparecido a la cita, y que no sabia donde encontrarte. Decidió escribirte una carta, puesto que se paso por tu casa en un par de ocasiones sin éxito, y justo antes de que nos fuéramos, mis padres pasaron por allí con el coche y ella la dejo. Durante todo el viaje estaba diciendo de volver a por ti, para saber si te había pasado algo, es verdad que nunca te habías desaparecido sin motivo, y esta de los nervios, parece zombie.  Así que por eso te llame, para saber que te ocurría, para saber el motivo de tu desaparición_
_ Mi madre tubo un accidente y la han operado de una pierna, esta en el hospital, y la única persona que ahora queda aquí de mi familia para cuidarla soy yo, por eso no pude ponerme en contacto con tu hermana antes, pero eso da igual, ella tiene que volver, ella tiene que entender que la necesito y que la quiero, si no es porque ya no sienta lo mismo por mi, ¿Por qué me abandona?_
Y hay ya no pude mas, mis piernas flojearon y caí de rodillas en el frío suelo, mi pecho parecía que fuese a dejar escapar el corazón torturado que ahora tenia, y unos violentos espasmos musculares me advertían que un ataque de pánico estaba a punto de hacer su aparición
_ Siento mucho lo de tu madre, en cuanto las cosas se tranquilicen un poco, la diré a Sam, que tu ausencia fue debido a ese suceso, para que se quede un poco mas tranquila, pero Mike, de verdad que lo siento , no podremos volver, ella esta…., bueno es complicado, quizás mas adelante, no se, además ni siquiera se donde vamos, mis padres no me lo dijeron a ciencia cierta, se que es muy lejos porque no llegaremos hasta mañana, pero el lugar exacto lo desconozco. Mira lo mejor es que intentes seguir con tu vida, esto pasara, seréis felices dentro de poco, cuando todo este en el pasado, créeme es lo mejor, y ahora he de irme, si se enteran mis padre o ella que te estoy llamando me matan, así que cuñadito… digo Mike, espero estés bien…._
_No, no, no, por Dios, por lo que mas quieras, no me dejes así, dime algo, dame una pista de donde podré encontrarla, dime que es lo que sabes, la buscare por cielo y tierra, por todo el maldito mundo si hace falta, porque no puedo estar sin ella, no puedo, lo siento, ya es tarde, no me recuperare, esto no pasara, el dolor no pasara, se intensificara con cada segundo, cada minuto, y ni quiero pensar en días, por favor, te lo pido de rodillas, dime donde la puedo ver, convéncela que no puedo vivir sin ella, si tengo que abandonar mi mundo lo haré, la seguiré donde haga falta, si es por motivos de trabajo de sus padres, yo iré con vosotros trabajare donde sea, haré lo que sea Elliot, pero por favor dime…._
Tenia que continuar y al tiempo no podía seguir hablando, mi garganta se estrechaba por el llanto, las ultimas palabras habían sido totalmente ininteligibles y ya solo se escuchaba la respiación sofocada de Elliot al otro lado del teléfono, seguro que el también estaba llorando reflejo de mi estado de animo, a el también lo quería, habíamos llegado a ser muy buenos amigos
_ Para, no sigas, te harás daño, si se enteran me matan, pero solo puedo decirte que oí algo sobre un nombre, pero no reconocí el lugar, ni siquiera el país, nos vamos en avión y al parecer el vuelo dura demasiado_
_ Dímelo, dime ese nombre_ logre vocalizar
_ Era algo así como “Weithlock” creo, ya te digo que lo oí cuando discutían mis padres con mi hermana y tampoco le puse mucha atención al nombre, ni se si te lo dije bien_
Lo apunte en mi libreta, sin saber siquiera si se escribía así correctamente
_ Adiós Michael, siento no poder volverte a llamar, espero estés bien, te echare mucho de menos, adiós hermano_ y colgó
No me dio tiempo a despedirme, aunque el ya sabia que no le dejaría colgar si esperaba un adiós mío, porque me daba la sensación que el único hilo que me sujetaba a mi Sam, a mi cordura, era esa llamada.
Intente recomponerme un poco, con el nombre que me había dado al menos era una pequeña pista de que debía buscar, aunque tuviese que diseccionar aquella palabra en mil secciones hasta encontrar un lugar que coincidiera con el, para luego salir corriendo en su busca.
Y ahí caí, mi madre, ella estaba indefensa, ella estaba desprotegida, no podía abandonarla así como así, no podía hacerla esto, ella no se lo merecía, y si la única persona que podía ayudarla ahora era yo, ¿como me iría a buscar a mi amor, si mi madre me necesitaba?
Intente no pensar mucho en ello, intente mirar los acontecimientos con perspectiva, primero solucionaría lo de mi madre, la atendería mientras buscaba el paradero de Sam, y estaba dispuesto a rogar lo que fuese necesario para hacer volver a mi tía y primo, y así ofrecerle a mi madre una mano a la que agarrarse.
Después de pasar por el hospital y preocupar a mi madre con el semblante de muerto que llevaba, que aunque intente que no se me notara, fue en vano.  Me dirigí hacia la biblioteca pública, y allí casi eché a patadas a unos chicos que veían porno en el ordenador, para ponerme a buscar como un poseso aquel nombre en Internet.
No había rastro de ciudad, país o región que coincidiera con aquellas letras, cambie su forma tantas veces que ya ni sabia si sonaba igual a lo que me había dicho Elliot, y desesperado empecé a plantearme que quizás para que no me quedara tan mal, el me había engañado con un nombre falso o algo así.
La frustración hacia acto de presencia, y tenia que volver a mi casa, para poder coger algunas cosas y atender a mi madre.
Pasaron casi diez días, que convencí a mi tía de que regresara, mi madre ya estaba en casa y las cosas cada vez eran peor para mi pobre cabeza, estaba volviéndome loco, soñaba con ella todas las noches como me dejaba, y leía y releía su carta con tanta frecuencia que ya casi ni se podían ver las letras.
Aunque eso era lo de menos me la había aprendido de memoria, la podía recitar sin pensarlo.
Tuve que ir al medico por petición de mi madre, veía que cada día estaba mas delgado, cada día con mas ojeras y a cada momento mas inerte. No parecía más que otro mueble de la casa, que arrastraba los pies por los pasillos como un fantasma.
Todos los días me metía en Internet, para ver como buscar aquel maldito nombre, pero sin resultado alguno, aparecían apellidos y cosas así, que no tenían nada que ver con una situación.
Ya había perdido la cuenta de las veces que había marcado el teléfono desde el que Elliot me había llamado, obteniendo siempre la misma respuesta, “el teléfono al que llama tiene restringidas las llamadas entrantes”.
¿Qué coño significaba eso? Le había incluso dejado millones de mensajes de texto, pero ninguno de ellos  estaba seguro que le hubiesen llegado. Y así pasaban los días, sin poder ir al instituto, me pasaba las mañanas en casa cuidando de mi madre, las tardes en un trabajo que me había conseguido su jefe, para poder traer algo de dinero a casa, lo estábamos pasando mal económicamente, otro punto en mi contra, aunque encontrara a Sam, ¿Con que dinero iría hasta ella?
Pero lo importante ahora era eso, encontrarla.
Después de quince días de su desaparición, y cuando ya mi madre se planteaba ingresarme en el hospital por desnutrición y locura, el teléfono sonó, y creyendo seria el jefe de mi madre, el cuál llamaba muy a menudo, descolgué el auricular y pude oír la voz mas maravillosa del mundo.
_ ¿Elliot eres tu? Por Dios dime que no es una alucinación_ dije sin poder controlar los nervios
_ No tengo tiempo, escucha atentamente, porque no lo repetiré, mi hermana no esta bien, ella te necesita, y me da igual lo que haya decidido o no, tu deberías acompañarla en estos momentos, así que apúntate bien esta dirección_  decía atropelladamente
No podía casi moverme, como pude cogí el boli y el sobre de una factura de luz, que era lo que mas cerca tenia, y me dispuse a escribir, con la emoción en las venas y sin poder siquiera respirar, hablar o simplemente parpadear.
_ Listo_
_ “Centro Snt. Harold Waindlod” _ dijo despacio y luego me lo deletreo tres veces para asegurarse que lo había anotado correctamente
_ Adiós Michael, te veré pronto_ y colgó
¿Un centro? ¿Pero de que?, la incertidumbre no me dejaba dilucidar nada, así que me despedí de mi madre y fui corriendo como alma que lleva el diablo hasta la biblioteca, que era el acceso a Internet mas cercano.
Buscaría su situación y sin saber como iría a buscarla y la encontraría, aunque tuviese que robar un banco o agredir a quien fuese, pero pronto estaría donde ella estuviese. Además ella no estaba bien, ella me necesitaba, ella necesitaba mi compañía en estos momentos, esas frases retumbaban en mi cabeza, sin saber su significado, pero algo me decía que no se trataba de algo bueno, por eso debía darme prisa.
Amada mi, mi Sam, pronto estaremos juntos.

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Se que no tengo escusa, que he dejado esta novela mucho tiempo en suspenso, pero espero me perdoneis, es que con tantas historias empezadas estoy algo abrumada
Pero os lo debia, os debia este capitulo, y de ahora en adelante espero no tardar tanto en publicarla, eso espero, ajajajajajja
un beso para todos los que os habeis interesado en este relato, y por favor dejadme vuestras opiniones, que son importantes para mi
Y quiero dedicarselo a mis incondicionales, Leire, Karol y Ade, gracias por dar la bienvenida a vuestro corazon a esta historia que por ser una de las primera que escribi, la tengo especial aprecio, os quiero chicas.

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