Reseña el trovador decapitado (Autor Juan José Sotoca)

EL AUTOR

Juan José Sotoca

Nacido en Barcelona a principios de los 70, Juan José Sotoca crece rodeado de influencias que forman, tanto su forma de ver la vida (y la muerte), como su forma de expresarse a través de las letras.

En definitiva, y ahora hablo como opinión personal, un hombre fantástico y lleno de talento que nos puede aportar a nuestras vidas, un sin fin de buenos momentos sumergidos en sus letras, no os perdáis este maravilloso libro “El trovador decapitado”
Rompiendo los esquemas preestablecidos y haciendo que nuestra mente vuele por terrenos inhóspitos y de seguro sorprendentes.

Y aqui os dejo el enlace de su blog, para quien querais conocerle un poquito mas.

http://wwwhistoriasdejj.blogspot.com/

PROLOGO

Después de recopilar una parte de mis relatos venía la tarea difícil de hacer un prólogo, yo mismo he de reconocer que muchas veces he prescindido de leerlos hasta que me di cuenta de la importancia de ellos. Soy una persona que duda y como buen “dudador” no tenía muy claro que poner, fui tan cobarde que incluso le pedí a un amigo que lo escribiera él. Como podéis comprobar me dijo que no. He solucionado el tema del prólogo de una manera rara y es introduciendo un relato en él. Es una forma de presentar mi pequeña obra y a mí mismo. El por qué es sencillo de explicar, creo que partiendo de este relato Amor-odio se puede llegar a entender lo que a veces puede llegar a ser incomprensible, mis relatos. A veces el hablar de suicidio, de muerte, de dolor, de sangre, de vampirismo, de matar, de devorar, puede causar una impresión errónea de lo que se quiere expresar. También hablar de amor, de sentimientos puros, puede significar todo lo contrario. Crear un pequeño caos para poder crear algo, en mi caso un relato. Siempre he definido mis relatos como una poesía prosada. Quizás sea la mejor definición que puedo hacer de mis textos. No me gustan las normas preestablecidas y por eso me apoyo en la poesía (no en su parte matemática) o el surrealismo, me apoyo en la repetición de palabras, me apoyo en el desorden de oraciones, me apoyo en palabras a veces medio inventadas o forzadas, me apoyo de contradicciones, todo ello para expresar lo que de mi interior quería salir. La paciencia siempre ha sido mi enemiga por eso muchos relatos son tan cortos, no soportaba empezar algo y no acabarlo en aquel momento, incluso algunos los escribía tan rápido como durara una canción de Scorpions, Deep Purple, Metallica, Albinoni, Vivaldi, etc, así pues algunos se podían hasta cantar. No os creáis todo lo que leáis, no os toméis al pie de la letra mis palabras no siempre las cosas son blancas o negras. Os dejo con el siguiente texto para que sea el trampolín al resto

Y un pequeño fragmento, para abrir boca y suscitar vuestro apetito

AMOR-ODIO

Muchos filósofos hablan del mundo como una relación de opuestos. Una de ellas podría ser el amor-odio. ¿Esto mueve al mundo?. Qué decir, qué pensar, será cierto. ¿Ama el que odia, odia el que ama, o todo es odio y el amor es el invento de débiles o todo es amor y el odio es invento de fuertes, o todo a la inversa?. Nadie me puede responder porque nadie sabe la verdad.
¿Quién ama?, los que portan corona. ¿Serán ellos quienes nos den ese alimento valioso que es el amor?, y ¿quién odia?, los que llevan tridente. ¿Serán ellos los que nos den esa satisfacción casi divina?. No, no creo que sea tan fácil. Su relación es compleja y por individual su explicación es ambigua.
Cuantas veces hemos oído por boca de sacerdotes que el amor es cosa de Dios, Amor de Dios. Pero el odio de los cristianos por los musulmanes ha teñido de sangre la historia del mundo. Si no hubieran odiado ahora no tendrían el poder que tienen. Cuanta incultura por su culpa, todo en nombre de Dios y por su “amor”. Cuanta mentira que vive gracias a los hombres que se refugian en ella.
¿Debemos odiar a los que mienten?, no porque caeríamos en el trasfondo de su inquisición. ¿Los debemos amar?, no porque seríamos la manta que los cubre, que tapa su mentira. ¿Qué se puede hacer?, educar, pero no creo que valga la pena, no nos dejan. Se lleva bien adentro o naces Caín o Abel. La lucha entre ellos hace que madures espiritualmente. Crear algo a partir de un caos interno, guerrear, beber sangre, matar para que de ello nazca algo nuevo. La única ataraxia real es la que se mantiene gracias a una lucha equilibrada. La falsa es la de aquel que hace lo más fácil, el que no combate, el que se queda sentado frente a sus dudas. En este mundo hay mucha ataraxia de la segunda. Por desgracia la primera cuesta mucho de conseguir, y yo creo que es casi imposible de alcanzar. Yo mismo he caído en la del segundo tipo, ni cuenta me he dado, es tan fácil alcanzarla. Por suerte siempre hay algo, amor-odio, que despierta lo que tengo de guerrero en mi interior, en mi alma, en mi ser.
No creer en nada, ¿es tan fácil?, sí, lo es, una mente nula lo puede hacer. Creer en todo, ¿es tan fácil?, sí lo es, una mente cobarde y mentirosa puede. Parece que entre los dos casos haya un gran abismo ¿verdad?, pues no, todo se resuelve en un no-pensar, no-luchar, ser una mente prescrita por algo o alguien o simplemente ser un “cabeza de chorlito”. Hay tantos en este mundo. La gran redundancia. Otros, dentro de esa mayoría, se ponen trabas a la existencia, como por ejemplo ir a la moda o tener problemas en casa o con la pareja; se pueden tener esos problemas, pero casi todos son producto de la falta de motivación cerebral o intelectual. También pueden ser problemas por falta de madurez. El buen músico es el que busca algo nuevo, diferente. El guitarrista que siempre hace los mismos acordes, porque así es más fácil, puede crear una canción fantástica; pero el que rompe notas, el que quema su guitarra es el que se va a sentir bien. Seguramente este último no será reconocido, pero el creará algo, y eso es lo que le mantiene en vida. Amor a su guitarra, odio a la incomprensión. Si esta incomprensión se viera en un reconocimiento masivo, el guitarrista odiaría a su guitarra. No digo que su música haya de ser totalmente rechazada, sólo que será reconocida por aquellos que en su interior se observe algo de contradicción
Un bombero elige este oficio por: ¿amor a la vida y odio al fuego o por el odio a la vida y amor al fuego? No sé, pero en su interior quizás encontremos esa lucha que le hace ser bombero. El primer bombero (el que odia al fuego) lo es porque cuando ve que el fuego mata a personas, a animales, a bosques etc, tiene la necesidad de apagarlo, de acabar con él. ¿Y el segundo, el que ama al fuego?, ¿es bombero?, sí, lo ama tanto que ha de luchar con él hasta la muerte.
La interrelación amor-odio u odio-amor es la que nos mueve a los hombres, al mundo. Parece que el hombre odie al mundo y sin embargo este nos ama. Nosotros lo odiamos tanto que lo destruimos, Él nos ama tanto que nos da oxigeno, alimentos. A veces no envía castigos naturales al igual que nosotros a veces hacemos cosas por él.
Yo por amor u odio a la verdad sigo luchando dentro de mí, como si fuese una batalla entre dragones. Lo que sé, es que la verdad se consigue luchando, no ganando o perdiendo batallas. Sería la lucha en potencia en cuanto que está en potencia. El paso entre la nada y el acto. Una vez está en acto, hay que buscar otra potencia para luchar. La búsqueda de algo, eterno luchar mío.

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¿Que puedo decir de Juanjo? Bueno tengo el gusto de conocer a este maravilloso escritor y he podido comprobar lo grande y magnifica persona que es, su sinceridad y transparencia siempre me han encantado de él, desde aquí te mando un beso enorme querido JJ y ya sabes que está es tu casita

Besos para todos
Irene

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