La era de los vídeojuegos
 

— Voy al baño.
— ¿Quieres que te pase la pantalla?
— Si tocas el control remoto te hackeo en Black Ops 2, avisado quedas.
Los pasos se alejaban del salón y el chaval miraba el mando con cara de circunstancias. “¿Se enterará si juego un ratito sin pasar de pantalla?” Pensó mientras agarraba con ambas manos el mando de la PS3.
“Dentro de aquel mundo futurista y de estilo steampunk, la facilidad de movimientos era buena, el protagonista iba a trompicones al principio, pero te acababas acostumbrando al desplazamiento del personaje. Ella lo miró con cara de palo y le dijo aquella frase tan rayada, sexy y necesaria. Él, agarró al vuelo la ganzúa y traspasó la puerta que le llevaría hasta Comstock, o eso era lo que el protagonista creía. Pero al dejar la máquina expendedora de sales, surgió como de la nada una brecha que capturó a Elizabeth y DeWitt, sin dejar opción al retroceso”
Definitivamente, el chico la había cagado.
Dejó el mando sobre la mesa tras poner el pause y se hizo el distraído mirando una guía pasada de fecha.
— Este hombre tiene cosas del período pleistoceno— susurró al ver la portada de la revista.
Al sonido de la cisterna le siguió un arrastrar de pies por el pasillo, hasta que los dos únicos habitantes de la casa, se encontraron en el salón.
El hombre, al mirar la pantalla se dio cuenta de lo sucedido. Enfadado, encaró al chiquillo que se cuestionaba si salir corriendo o no.
— ¡Lo has tocado! — Gritó.
— Solo un poco, pero…
— ¿Y ahora cómo voy a grabar la parte anterior a la brecha temporal? ¡Tengo que subir el vídeo al canal esta noche, y no tengo tiempo para pasarme la partida de nuevo!
— De eso quería hablar contigo. Abuelo, ya va siendo hora de que dejes de colgar en Youtube los gameplay de Bioshock Infinite, los suscriptores se terminarán dando cuenta que tienes setenta y seis años, y verás que risa.

  
Anuncios